Semana de Misionología de Burgos: «La misión es nuestra vocación»
Burgos acogió del 6 al 9 de julio la 78.ª edición de la Semana Española de Misionología, un encuentro para profundizar en la vocación misionera y renovar el compromiso de anunciar el Evangelio.

Hay lugares a los que una vuelve con la alegría de reencontrarse. La Semana de Misionología de Burgos es uno de ellos. Durante unos días compartimos mucho más que ponencias: compartimos vida, preguntas, búsquedas y la certeza de que la misión sigue siendo una llamada que nos reúne y nos pone en camino.
Más allá de las conferencias, la misión también se hace presente en los pasillos, alrededor de un café, en las comidas compartidas y en las conversaciones que nacen sin prisa. Son esos momentos los que nos recuerdan que evangelizar también es escuchar, aprender de la experiencia del otro y dejarnos enriquecer por quienes viven la fe en contextos diferentes.
Las ponencias de estos días han girado en torno a una misma certeza: la vocación misionera nace del encuentro con Cristo y se alimenta en la vida de la Iglesia. D. Miguel Garrigós recordó que toda comunidad cristiana está llamada a ser luz del mundo y sal de la tierra. La Hna. Ximena Cabezas destacó que la vocación misionera se cultiva con mimo y pasión, mientras que los testimonios de las familias García Cruz y Marugán Martín mostraron cómo la misión también se vive y se discierne en el seno de la familia, desde la oración, la confianza en Dios y el testimonio cotidiano.

La reflexión continuó con la mirada del P. Eduardo Txipiolo, quien presentó el SCAM como un don para la Iglesia e invitó a vivir una misión con el corazón abierto al Espíritu y atento a las necesidades de nuestro tiempo. Por su parte, Mons. Joseba Segura recordó que el compromiso misionero hoy pasa por construir puentes de diálogo, servir con humildad y anunciar el Evangelio con una vida que haga creíble el amor de Cristo.
El compromiso misionero hoy pasa por construir puentes de diálogo, servir con humildad y anunciar el Evangelio con una vida que haga creíble el amor de Cristo. Mons. Joseba Segura.
Volvemos de Burgos con el corazón agradecido. El lema de esta edición, «La misión es nuestra vocación», nos recuerda que la misión forma parte de la vida de cada cristiano. Estos días han sido una oportunidad para encontrarnos, compartir experiencias y renovar el deseo de seguir anunciando el Evangelio allí donde estamos, cada uno desde su propia realidad.


