Por una cultura de la comunicación más sana y responsables
La Ascensión y la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales: una llamada a comunicar con esperanza y responsabilidad

El séptimo domingo de Pascua, que este año es el 17 de mayo, la iglesia se une para celebrar el misterio de la Ascensión del Señor. Una conmemoración que marca el final de la presencia histórica del Hijo de Dios. Cada año, cuando llegamos a este punto del tiempo pascual, pienso en un hermoso texto del profeta Isaías que se proclama en la vigilia pascual, “así será mi Palabra, la que salga de mi boca, no volverá a mí vacía, sin haber realizado lo que me complace y haber cumplido aquello a lo que la envié” (Is 55,11). En efecto, Jesús vino del Padre y, después de haber cumplido su misión y haber hecho lo que agrada al Padre, regresa a Él con las manos llenas de frutos de vida nueva. Y eso es exactamente lo que celebramos, que, con su muerte y resurrección, Jesús culmina su obra en el mundo y entra de nuevo en el santuario del cielo llevando consigo a una humanidad renovada en el amor.
MISIÓN DE LA IGLESIA
Pero la fiesta de la ascensión del Señor, además de recordarnos este misterio de salvación, también nos ayuda a tomar conciencia de que, para nosotros que somos su Iglesia, la tarea apenas comienza. Porque bien sabemos que, antes de ascender a los cielos, el Señor envía a sus discípulos en misión. Las palabras de Cristo en el monte de la ascensión son claras: “id y haced discípulos a todos los pueblos” (Mt 28,19). Para nosotros, en Misioneros Dominicos – Selvas Amazónicas, este es un momento ideal para reafirmar nuestra identidad y nuestra vocación. No somos más que una pequeña parte de los muchísimos esfuerzos que hace la Iglesia universal por cumplir este mandato del Señor. Existimos para apoyar el trabajo de los misioneros que están en los lugares de misión, de modo que sientan que sus esfuerzos son parte de algo mucho más grande: una comunidad de fe viva, universal, solidaria y consciente de haber sido enviada hasta los últimos rincones de la tierra a proclamar la Buena Nueva. El envío misionero que resuena hoy en las iglesias de todo el mundo tiene un eco especial en nuestros corazones, nos recuerda quienes somos y qué debemos hacer.

COMUNICACIÓN SOCIAL Y EVANGELIZACIÓN
Finalmente, este domingo, la Iglesia celebra también la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales en su décimo sexta edición. En los tiempos actuales no se pueden “hacer discípulos de todos los pueblos” al margen de los medios de comunicación social, que han evolucionado tan rápidamente en los últimos años y que, para bien o para mal, están abriendo nuevas posibilidades de alcance y penetración en la cultura contemporánea. La tarea evangelizadora que se nos ha confiado exige que aprendamos a utilizar estos nuevos medios con pericia y sabiduría, que seamos conscientes de que no podemos prescindir de ellos, pero tampoco podemos ignorar los desafíos éticos que nos plantean.

“El futuro de la comunicación debe ser uno donde las máquinas sean herramientas al servicio de la vida humana, y no fuerzas que erosionen su voz”.
NUESTRO COMPROMISO
Bien ha dicho el Dicasterio para la Comunicación, al presentar el tema de la LX Jornada de las Comunicaciones Sociales: Por eso, nosotros, desde nuestra pequeña organización, abogamos “por una cultura de la comunicación más sana y responsable” y nos comprometemos a hacerlo presente en:
- Cada carta o correo electrónico.
- Cada publicación impresa o digital.Cada mensaje en redes sociales.
- Cada encuentro interpersonal o comunitario.
"El desafío que nos espera no es el de detener la innovación digital sino el de guiarla, y en ser conscientes de su carácter ambivalente.
Alzar la voz en defensa de las personas humanas para que estos instrumentos puedan realmente ser integrados por nosotros como aliados”. Papa León XIV
Si quieres leer completo el mensaje del papa para la LX Jornada mundial de las Comunicaciones Sociales, entra en el siguiente enlace.


