Movidos por la ilusión y el ideal de la fraternidad humana
Crónica de Manuel del IV Encuentro de formación del voluntariado, organizado por Acción Verapaz y Misioneros Dominicos

Buenas tardes, me dispongo a contaros cómo fue mi último, o mejor dicho nuestro último fin de semana del pasado mes de abril.
Sobre las ocho y media de la tarde del viernes, llegamos al pueblo de la sierra madrileña de El Escorial. Algunos llegamos de lejos como yo, desde Algeciras (Cádiz), otros desde Valencia o desde Madrid, a todos viniéramos de donde viniera cada uno, nos dio la bienvenida la majestuosa imagen de las torres y la cúpula del monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Y nos hospedaron las hermanas dominicas misioneras en su casa de retiro.
Movidos por la ilusión y el ideal de la fraternidad humana, y al mismo tiempo por la preocupación de colaborar con la Iglesia en la expansión del Reino de Dios, y así cumplir con nuestro compromiso cristiano, compartimos un fin de semana de convivencia genial, los voluntarios de Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas, y los de la ONG dominica Acción Verapaz.
Como he indicado antes, la convivencia comenzó el viernes a última hora de la tarde con la acogida por parte de las religiosas, cenamos y justo después, con el fin de hacer un poco de grupo y de conocernos, realizamos algunas dinámicas para ir “partiendo el hielo” entre nosotros, pues muchos no nos conocíamos. Y efectivamente funcionó, nos fuimos a dormir y todos teníamos nuevos amigos.
A la mañana siguiente, el sábado, comenzaron las charlas formativas de la que sería la última formación impartida antes de la salida de cada uno de nosotros a los diferentes lugares de misión. Creo que una de las notas peculiares de este encuentro ha sido el sentido práctico de las ponencias, con el fin de ayudarnos a mentalizarnos de todo lo necesario para tener una experiencia única en la misión.
En la mañana del sábado y para comenzar la mañana, después de la oración y del desayuno nos visitó Elga, ella es médico especialista en enfermedades tropicales y en prevención de salud. Nos ayudó a tomar conciencia de la importancia de estar sanos, y a qué medios y profesionales debemos recurrir antes de salir en la misión, para que la salud no nos juegue una mala pasada. Por ejemplo las vacunas como medio preventivo de salud. También nos indicó que pasos debemos dar antes de salir de España, como, por ejemplo, visitar los centros médicos de salud internacional, dado que cada país tiene unos requisitos sanitarios para poder viajar a ellos de forma segura.
A continuación la segunda ponencia formativa fue a cargo del fraile dominico Frisky Sánchez. El tema que se trató fue “la afectividad en la misión”, tema muy importante, pues gestionar los sentimientos no es fácil.
Ya por la tarde pudimos contactar a través de los medios digitales con el dominico Fr. Miguel Ángel Gullón, misionero en El Seibo (República Dominicana). Con él reflexionamos sobre la importancia que para los frailes dominicos tiene el hecho de recibir misioneros seglares, pues pone de manifiesto la grandeza de la familia dominicana, ya que, con diferentes matices y vocaciones, pero todos participamos del carisma de santo Domingo. Fue sobrecogedor cómo nos abría las puertas de la misión, es decir, de su casa para que compartiéramos con él y con las personas de El Seibo las alegrías y las penas de la situación social de la región.
Gema, laica dominicaperteneciente a la ONGAcción Verapaz, nos puso en la situación real de los países de misión, desde el punto de vista de laseguridad. Es decir, vamos a destinos en los que muchas veces se dan situaciones conflictivas. Por ejemplo salir solos sin conocer la región o la zona, conducir sin conocer bien la situación de las carreteras o de los medios, o la importancia de llevar siempre la documentación necesaria encima, etc.
La última parte de la tarde se dedicó a la importancia de “trabajar la vuelta”, es decir la importancia de compartir lo vivido con alguien que te entienda, y que sea capaz de entender lo que le estás contando, desde el punto de vista emocional y de empatía que se produce entre el misionero y el lugar al que ha servido, del que se ha dejado impregnar interiormente. Belén nos hizo entender muy bien la importancia del después.
El domingo después de un rato de oración y del desayuno se nos presentaba uno de los platos fuertes del encuentro, las misiones de Perú. Fue a cargo de Manuel y Almudena matrimonio misionero en Perú, que trabajaron en las misiones el campo de la sanidad. No es posible describir la emoción y la “verdad” del testimonio que nos dieron sobre su estancia en las misiones peruanas de la selva amazónica. Todo un testimonio vivo de Fe y de amor a los hermanos.
La convivencia terminó con un almuerzo fraterno, y la despedida. Y por consiguiente la vuelta a casa a preparar las maletas para la misión con todos los consejos que nos dio Patricia Rosety en su formación del domingo sobre “qué llevar en la maleta”.
Juan Manuel Fernández Fernández
Voluntario en formación de Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas


