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El Blog de Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas

Crónica del primer encuentro de voluntariado misionero del curso 2021-2022

El voluntariado de Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas se ha vuelto a encontrar con mucha ilusión por la misión y muchas ganas de compartir

Grupo Voluntariado Misioneros Dominicos Selvas Amazónicas 20 - 21 noviembre 2021

Es sábado 20 de noviembre de 2021. Amanece en Madrid y un silencioso y solitario campanario nos anuncia la alegría un nuevo encuentro. A lo lejos, dos personas se dirigen a la Basílica de la Virgen de Atocha… vienen andando… en pareja...  al estilo de la Orden. Belén y Carmen son el alma organizadora de este acogimiento dominicano que en forma de formación misionera es la esencia de la familia de Selvas Amazónicas.

Hoy el encuentro es especial, pues el coronavirus nos ha limitado mucho en los últimos tiempos y hay carencias que suplir con el contacto fraternal. Pronto nos conoceremos unos y nos reencontraremos otros y compartiremos la fe a través de la ilusión por la misión.

Comenzamos con una oración que ha preparado Carmen y con la presentación de Belén. Destacables son  las mejoras en nuestra denominación, ahora más inclusiva de todas las facetas, lugares y contextos de actuación de las misiones dominicas. Nos llamamos “Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas. Por la dignidad de los más vulnerables”. Se trata de una redacción más acorde con la realidad de nuestra misión.  Hablamos también de la nueva revista, que todos consideramos de una calidad excelente, y de la nueva organización de la Orden de Predicadores.

Pedro ReyLas manos al cielo, la oración, el silencio... pero con los pies en la tierra, predicando en el ruido del mundo: Pedro Rey es el misionero dominico que va a hablarnos primero. Solo mirándole ya se ve lo que hay dentro. Su presentación es rápida y directa. No da puntada sin hilo. Nos dice que la esencia, el fundamento, el principio básico del misionero se sintetiza en tres palabras: PRIMERO EL OTROYo añoraba notar esta fuerza de fe… Es como si de repente te agarraran del brazo y de un tirón te colocaran junto a Domingo. A Pedro se le transparenta el alma y tiene el don de penetrar en las nuestras. Con él, ya estamos en la selva, su selva. Nos cuenta los crímenes que occidente ha cometido y comete en ese rincón del mundo, pero al mismo tiempo es capaz de transmitirnos la paz y la belleza que desprende su rio Manu, el Madre de Dios, los árboles, las flores,…  Al indígena, nos dice, hay que acercarse suavemente… con la palabra de Jesús, pero sin imponer… y respetando su cultura milenaria, para que descubra por sí solo esa semilla que Dios ha puesto en el corazón de todos los hombres… Pedro es un misionero del pueblo de Dios al que le gusta andar descalzo, disfrutando de la incertidumbre del mañana, de la lucha continua en favor de los más vulnerables… Y que sabe que la ambición material de occidente es la causante de la mayoría de los males del mundo. Un auténtico regalo haberlo tenido como maestro.

Una espléndida comida en común, unas dinámicas para conocernos mejor, y ejercicios de reflexión individual sobre la vocación para la misión, completarán el primer día de encuentro formativo.

Familia dominicanaYa es domingo 21 de noviembre. Día precioso, soleado… la Basílica de Atocha está resplandeciente, derrochando reflejos de paz y alegría a todo el que se acerca. Hoy cambiamos de aula pues la grande le toca a otros. Vicente Niño ya está ahí… seguramente llegó el primero y se irá el último. Vicente es un fraile joven. Del Córdoba, aunque no es socio. Su pasión por la vida de nuestro santo es tanta, que seguro le duelen los pies de andar por el sur de Francia después de cada clase. Vicente nos acerca al Domingo de la calle… al que se pasó la vida andando… al que convenció al tabernero cátaro francés de que no era plan seguir con ese concepto erróneo del mundo infernal… al predicador incansable que, haciendo gala de una valentía lindante con la temeridad, consiguió fundar una Orden con diez amigos… No cabe duda que ahí también estaba la mano de Jesús… la misma que multiplicó por miles miembros y conventos en pocos años.  Vicente nos ha encantado a todos… la alegría que irradia es un don que comparte con generosidad.

Además de la celebración del encuentro, hoy acompañamos a dos de nuestras hermanas, Olaya y Ángela, que han decidido salir de misión por largo periodo. Todos nosotros también nos vamos con ellas, al menos con un pedacito de corazón.

mesa compartidaLlega la hora de celebrar la Eucaristía. La oficia Fernando Vela, nuestro Delegado Provincial, en la capilla de los Padres. En la oración del jubileo de santo Domingo, pedimos a Dios que nos alimente con su gracia para poder llevar a cabo nuestra misión de predicar el evangelio… Y tras el “podéis ir en paz” la alegría de Dios se mezcla con una sensación de tristeza por haber llegado al final del encuentro… y con un sentimiento de injusticia por haber recibido tanto sin haber dado nada… Juntarnos de nuevo ha sido entrañable, enriquecedor, una fiesta para el espíritu… pero esta vez no voy a caer en la tentación de decir, como hago siempre, que éste ha sido el mejor encuentro de todos… aunque ésta vez, sinceramente, creo que lo ha sido.

Juan Nicolau Casany, voluntario de Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas