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El Blog de Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas

Disfrutando de la acogida y el compartir de este pueblo

Ya dos de nuestras voluntarias, Belén y Gloria, llevan una semana en Paraguay, en concreto en la Misión de San Roque González.

Belén, Gloria y Toni Miró en Paraguay

Ya estamos aquí Gloria y yo, disfrutando de la acogida y el compartir de este pueblo, San Roque González.

rezos por un difunto en San Roque González

 

Casi de las primeras cosas que hicimos fue ir a los rezos por un difunto, una tradición muy bonita, en la que, tras la pérdida de un ser querido, hacen 9 días de rezos en su casa, así se acompañan en el dolor, la comunidad se hace presente y acompañan en la oración, y hacen que el vacío de la persona querida se llene de cariño y esperanza. Nos llama la atención que tanto al despedirse como al encontrarse piden la bendición juntando las manos, y los padres, padrinos, tíos y abuelos hacen la señal de la cruz con su mano acompañado de un “Dios te bendiga”.

Aquí hay un elenco de baile de danza paraguaya, como Gloria es bailarina profesional de danza española, está enseñándoles y les encanta, dos horas al día de zapateado, brazos, palmas, que se pasan volando gracias a la ilusión, la concentración y las ganas que le ponen. Gloria disfruta mucho y hace disfrutar de la danza que es preciosa.

Gloria en el elenco de baile en Paraguay

 

Toni nos va contando historias que ha vivido aquí, que no siempre son fáciles, como nos decía, no basta con ser enviado, hay que amar mucho cada día. Hay mucha gente que le corresponde cuidándole, en el salón de casa hay un sillón que lo demuestra. Toni se rompió unas costillas y tumbado le dolía tanto que no podía dormir, así que por la noche se sentaba en una silla con varias almohadas, pero no era fácil conciliar el sueño... la gente humilde de la comunidad reunió dinero y le compraron un sillón reclinable, que habla del cuidado de la gente con el misionero, una bonita manera de demostrarle que lo quieren.

Curso de biblia San Roque GonzálezEl sábado estuvimos en un curso de Biblia, la gente viene con su Biblia, con muchas ganas de beber de la Fuente para contemplar y dar lo contemplado. Era sobre el Evangelio de Lucas, Fray Edgar nos contó quién lo escribió, a quién iba destinado, un poco de historia, e hizo un recorrido por los textos más representativos, viendo sus características, el evangelio de la misericordia, del perdón y de la oración… Y acabó con unas originales cartas que escribían diferentes personajes al autor del evangelio, un hombre rico que se preguntaba que si compartía lo suficiente y se comparaba con Zaqueo, o las mujeres que le preguntaban que por qué eran las olvidadas después de haber estado junto a Jesús.

El domingo estuvimos en la misa de la Parroquia Virgen del Rosario, otra misión en la que la misa dominical es a las 8 de la mañana y estaba llena, unas partes de la celebración fueron en castellano y otras en guaraní y luego nos fuimos a celebrar a una de las compañías, Simbrón. La parábola del sembrador se encarna muy bien en esta comunidad campesina tan acostumbrada a sembrar. Como nos decía el Paí Toni, Jesús no busca cosechadores sino sembradores de amor, esperanza y compromiso. Ojalá seamos tierra buena y que lo que Dios siembre en nosotros dé mucho fruto. Al volver de Simbrón Toni, me dio el Copón con Jesús Eucaristía para que lo llevará en el coche, y me hizo pensar, que al final siempre, el sembrador es Dios que nos envía y acompaña en la misión.

Belén Sánchez, voluntaria de Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas, en la misión de de San Roque González, Paraguay.